Cuando decidio Abreu, tirar el penalti a lo Panenka?

Que se le pasa por la cabeza a un jugador de fútbol en los segundos que transcurren desde que el árbitro da la señal de que se puede lanzar hasta que lo lanza?

Sebastián Abreu tardó alrededor de 20 segundos en llegar desde el centro del campo hasta el borde del área grande, donde le esperaba el balón. Lo recogió, lo secó con su camiseta, muy serio, sin dejar de mirarlo. Pisó el punto de penalti, colocó el balón, sin prisas, el ya tenía decidido por donde lo iba a tirar. Retrocedió unos pasos, muy despacio, yo creí que demasiados, pero me equivoqué, era parte del show. Entonces se detuvo y miró al portero, con firmeza, el la cara del jugador se puede adivinar quien va a meter el penalti y quien lo va a fallar, pocas veces te confundes.

En cuatro o cinco zancadas largas y rápidas llegó al balón y todo se detuvo, excepto el portero, que se tiró a la derecha, creyendo que había acertado la trayectoria del balón, entonces Abreu, “el loco”, lo lanzó muy despacito por el centro de la portería, imparable. Una vez más se había jugado su prestigio, había puesto toda la carne en el asador, vivir o morir, todo o nada. Así son los jugadores excepcionales, capaces de lo mejor y de lo peor.

40 años después había metido a su selección en semifinales, con una genialidad, una insensatez, una locura al alcance de muy pocos.

Yo creo que Abreu tenía decidido tirar así su penalti, sobre todo desde que supo que era el definitivo, y creo saber lo que se le pasó por la cabeza en los segundos previos al lanzamiento.

No se acordó de su padre, que era quien le llevaba a entrenar cuando era un crío, ni de su madre, que le estaría viendo por televisión desde Montevideo, no se acordó de los suyos, se acordó de la puta madre del periodista que lo quiso jubilar cuando fichó por la Real Sociedad, se acordó del entrenador que con 15 años le dijo que el fútbol no era lo suyo, se acordó de aquel cabrón de presidente que no le quiso renovar el contrato por indisciplinado, a pesar de haber metido 20 goles y ser muy querido por la afición. Se acordó de todos ellos porque una vez más les volvió a dar en el morro, porque una vez más iban a tener que agachar la cabeza, porque una vez más estaba en lo más alto, justo al final de su carrera.

Demostrando que él, aquel tipo que se hizo famoso en España por un gol que nunca metió, como Pelé, su gol más famoso no entró, era alguien especial, alguien con un don, capaz de lo mejor y de lo peor.

Donostia 2-VII-2010

Loren Herrero.

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en El fútbol. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s